Cada junio, más de 25,000 personas se dirigen a Jarabacoa para vivir uno de los eventos culturales más importantes de la República Dominicana. Durante cuatro días, la Avenida La Confluencia — donde se unen el Yaque del Norte y el Jimenoa — se transforma en un escenario de flores, música, artesanía, gastronomía, caballos de paso fino y talento local. Es el Festival de las Flores, y este año celebró su edición número 15.
Una idea en un avión
Todo comenzó en 2009, cuando Eunice Marmolejos, gestora cultural jarabacoense y miembro del Club de Leones, viajaba en avión hacia Brasil. Durante el vuelo, una compañera de asiento proveniente de Chiriquí, Panamá, le habló de una feria de flores que su capítulo del Club de Leones organizaba en aquella región. Eunice escuchó y, en su mente, empezó a transportar cada detalle a las calles de su pueblo natal.
"Todo lo que ella me decía yo lo transportaba en pensamiento a Jarabacoa," recuerda Eunice. "Ahí salieron las primeras chispas del Festival de las Flores."
Lo que siguió fueron meses de gestión, carpetas bajo el brazo y puertas cerradas. Nadie quería asumir el proyecto. Algunos le dijeron directamente que era una utopía. Fue un hombre al que visitó siete veces — sin encontrarlo — quien finalmente la convenció de que el festival era su responsabilidad y de nadie más.
En 2011 se celebró la primera edición. Un solo patrocinador, recursos casi inexistentes, y una tarima que, según recuerda su nieta Alba Blair, parecía que se iba a derrumbar. "Yo decía, mi abuela haciendo todo este esfuerzo," cuenta Alba. "No veía que era grande. Pero con los años fui viendo cómo crecía."
Más que flores
El nombre viene de la identidad de Jarabacoa — un pueblo al que siempre se le asoció con las flores. Pero desde el principio, el proyecto tuvo objetivos mucho más amplios. "El proyecto nunca tuvo que ver con flores," explica Alba Iris Rodríguez, directora ejecutiva del festival e hija de la fundadora. "Era un proyecto social."
Sus metas reales: dinamizar la economía local a través del turismo, promover la cultura y las artes, crear conciencia ambiental, y sobre todo, devolverle el orgullo al hombre y la mujer de la montaña. "Hace 17 años, la gente en Jarabacoa era muy tímida de sacar sus proyectos afuera," dice Alba Iris. "Estábamos como muy resguardados en las montañas."
Lo que ofrece el festival
Hoy el Festival de las Flores es un evento de cuatro días con más de 25 actividades. Además de las exhibiciones florales, la artesanía y los conciertos, incluye un torneo nacional de ajedrez, competencias de fútbol y voleibol en arena, y uno de los encuentros de caballos de paso fino más concurridos del país.
También cuenta con la Reina de las Flores, un certamen que va mucho más allá de la belleza física — las participantes trabajan con psicólogos, reciben formación cívica, conocen su propia ciudad y viajan a Nueva York y a Medellín como parte del programa. De ediciones anteriores han salido comunicadoras, doctoras y abogadas.
Este año: Medellín llegó a Jarabacoa
La edición 2026 marcó un hito que llevaba 15 años planeado. Por primera vez, el Festival de las Flores de Medellín — la feria que indirectamente inspiró todo esto — envió una delegación oficial a Jarabacoa, encabezada por Francisco Quintero, campeón silletero colombiano. El festival dominicano le entregó un reconocimiento formal a la Alcaldía de Medellín.
"Eso no surgió ahora," aclara Alba Iris. "Estaba desde el primer Festival de las Flores. Siempre soñamos con un hermanamiento con todas las ciudades latinoamericanas que celebraran flores."
Un sueño de tres generaciones
Detrás del festival hay tres generaciones de una misma familia. Eunice Marmolejos, la fundadora, que llegó con una idea y la defendió sola hasta que alguien le creyó. Su hija Alba Iris, Miss Wonderland International 1988, que tomó las riendas ejecutivas y convirtió el sueño en institución — incluso hipotecando la casa familiar en los años más difíciles. Y su nieta Alba Blair, Miss Mundo Dominicana 2019, que hoy dirige la operación y el certamen de reinas.
"Nosotros lo organizamos," dice Alba Iris, "pero no lo hacemos. Quienes hacen el festival son los expositores, los artesanos, los músicos, los poetas. Nosotros solamente somos los armadores."
El Festival de las Flores de Jarabacoa se celebra cada año en junio. Para más información, visita la página oficial de la Fundación Festival de las Flores.








